viernes, septiembre 29, 2006

Me he levantado triste. Parece que me he quedado con lo amargo de las cervezas de ayer. Tengo síntomas de miniresaca: voz de camionero, cara de poema y dolor de cabeza.
Espero que en algún momento del día mi ánimo vaya in crescendo. No me perdonaría perderme un viernes de coleguillas.
Besines ñoños desde gasómetro street.

miércoles, septiembre 27, 2006

Hoy vengo de punki. Joder y nadie se da cuenta que vengo de punki!
Me he comprado unos pantalones de pitillo. Son de cuadros. Me he puesto mis zapas nuevas blanquitas. Iba por la calle comiéndome el mundo. Y llego aquí y me tiran por el suelo el sueño del puncarra. Que si los pantalones de pitillo no me gustan, que si las zapas tenían que ser negras y no blancas, que si no hay café, que si mecagoentoloquesemenea...
Recuerdo cuando era peque y mis hermanos en unos carnavales me disfrazaron de punki para ir al cole. Triunfé! Qué tiempos aquellos! Pelos cardados, mallas ajustadas, mogollón de imperdibles por el jersey, y cada uno de ellos con un caramelo para no ser tan jevy. Los niños se arrimaban a mí. Era la boss. Me decían, me das uno de fresa? Y yo buscaba por mi jersey, y les decía: Sólo me quedan de naranja y de limón. Pero ellos, se conformaban con cualquier sabor con tal de estar al lado de la chica guay del carnaval. O al menos eso es lo yo me he creído desde hace más de 20 años...
Me imagino llegando a currar con vasos de cafés colgados por el cuerpo.
Qué, gañanes! ahora voy de punki o no? ... y todos a mis pies...
El sueño me hace delirar. Voy a ponerme a curar.
Buenos días por la mañana compañeros del metal.

martes, septiembre 26, 2006

Miedo:
1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.
2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Tengo miedo. A veces me dan ataques de pánico. Creo que siempre he sido bastante cagueta. No me gusta dormir con la puerta cerrada. Tampoco me gusta la oscuridad. Me asusto con los bichos pequeños y con los grandes. Nunca he podido conciliar el sueño si sabía que estaba sola. Bueno miento, si estoy borracha no hay problema.
Estos son miedos físicos. Luego tengo otros mucho más oscuros y profundos. La muerte de los míos... de mí misma. A veces siento que todos llevamos un reloj de cocina incorporado. En cualquier momento puede que suene. No quiero oír ninguna alarma nunca, ni si quiera la del despertador.
Soy cobarde. Al menos lo confieso.

lunes, septiembre 25, 2006

Después de visitar una ciudad como Trujillo, la paz reina en mí. A pesar de no haber empezado muy bien el día, tengo algo bonito en lo que pensar.
Las cosas en mi curro están que trinan. Es el momento de centrarse y hacer mi trabajo lo mejor posible. Sé que me voy a pirar de aquí. Cada día ese presentimiento cobra mayor magnitud. Lo único que me interesa es aprender al máximo, sin enfados, ni leches agrias que me amarguen la mañana. Disfrutar de nuestras conversaciones gasometrianas. Esas cañas con alguien que son más que simples compañeros. Del horario que tengo que me permite vivir y muy bien. De mis jefes que son de puta madre. Y de este breve espacio en la mañana, que se parece mucho a un fin de semana en Trujillo.

jueves, septiembre 21, 2006

Me encuentro en una disyuntiva: No sé si criticar la nueva serie de Ana Obregón o hacer el post que tenía pensado. Es que ayer fue tan bochornoso el momento televisivo que viví... Sólo os recomiendo que leáis el descodificador, dice todo lo que iba a decir esta mañana.
Así que comienzo pues con la BSO de mi vida. Aviso: Lo que van a leer a continuación, puede dañar aún más la imagen que tienen de mí.
Navegando por el ciberespacio interestelar, uno se encuentra blogs interesantillos, y que de vez en cuando le aportan ideas. Lo de hacer una banda sonora de tu vida, me pareció del estilo me estoy desnudando ante ti, pero no tienes ni puñetera idea de cuanta ropa llevo puesta. Provocación pura y dura.
Recuerdo que mi infancia se basó en ‘Anas’ repetitivas. Annabel Lee de Radio Futura y Ana Belén con la versión de 'El hombre del piano'. Mi hermana me las ponía una y otra vez. Yo decía 'Montse, por qué no pones otra canción?', y ella me decía 'Para que voy a poner otra, si esta me gusta mucho'. Y yo callaba. Tengamos en cuenta que ella me lleva 12 años y mi hermano 10. Con ocho años me sabía todos los grupos de la movida madrileña de p a pa.
Mi hermano me decía que no me tenían que gustar los Hombres G, pq la G era de Gilipollas. Me instruía con los Inhumanos, los Toreros Muertos (aún boto con ‘On the desk’), los Ronaldos y me decía como tenía que bailar a lo bestia con Barón Rojo.
Hasta que un día, Canito se compró una cadena de música con su primer sueldo chispas. Y en mi casa empezaron a tronar canciones que no entendía. U2, Queen, exitos de los 60, melodías pegadizas, a las cuales inventaba un estribillo cada día.
Mi primera cinta… el segundo disco de George Michael en solitario. Aquí empieza la época a la que le doy a todo. Los 40 principales, Onda Mini, los boom, y Bon Jovi. Escucho de todo. Sufro la conocida masificación musical de los 12 años.
Época del instituto, chándal verde, primeros pachangueos y Oasis entra en mi vida. A ellos les acompañan, Blur, the Verve y Sabina. Joaquinito como me gustaste… Hasta aquí todo normal o eso creo. Pero de repente, con 16 años, sufrí un cambio. Algunos hablan de él como la mutación que nunca se debió producir. Renegué de él, hasta la saciedad, pero un ‘Lo ves?’ me conquistó para siempre. Mi gran secreto, mi gran amor, Alejandro Sanz. Es mi debilidad. Debe ser mi lado ñoño, no sé, no tiene explicación. COU terminó con Platero, un Shakira gordita y fea, los Rodriguez y unos Piratas que me quitaban el sentido.
Comienza una de esas temporadas que andas perdido y topé con el gran Jamiroquai. Tengo todo de este tipo. Lástima no haberle visto en concierto el año pasado. Si a Jamiro, lo aliñamos con un poquito de Chemical, y una para mí, recién conocida Madonna, tenemos mis años de facultad.
De mi primer trabajo, una canción ‘Devuélveme la vida’. Tributo a jornadas maratonianas y fines de semana, picando como cabrones, pero con una gente de primera. De las vacaciones con los coleguitas, no pq yo quisiera, pero siempre estaban ahí, la puta orquesta de Badajoz (oreja de Van gogh). Mira que los aborrezco, pero enciendes la radio y están ahí. Y luego buscan la canción del verano.
Últimamente, Pereza, The killers, Muchachito, Fito, Kaiser Chiefs, los Francisco Fernández (Franz Ferdinand), y sigo buscando. Un descubrimiento reciente a modo de recomendación, rollitos caribeños. Lo brasileño es pura poesía.
En conclusión: odio la música celta, me gustan las canciones con frases bonitas, y necesito mucho ritmo para poder seguir con esta mañana tan perdida que llevo hoy.
Qué no me pagan por contaros mi vida!
Besines!

martes, septiembre 19, 2006

Daría lo que fuera por estar como ayer...

Estar solo, haciendo lo que te sale del culo.
Cocinar, leer, escribir, sentir que el tiempo se para a las 8 de la tarde y eres el amo. El dueño del mundo. Los atardeceres que me brinda mi ventana están dedicados. Con sólo mirarlos retengo el tiempo. No quiero que llegue la noche. La oscuridad me la miedo.
El olor de la coliflor me está matando. Cerveza fría y cebolletas avinagradas, qué más puedo pedir?... berberechos. Por no ir a la nevera, me conformo con teclear. Dar rienda suelta a este momento. No pensar en las maneras. La música es secundaria, pero ayuda. Algo animado, sin dar tiempo a parar, a pensar... a disfrutar? Joder! si alguien se sintiese como yo, alguna vez en su vida, podría darse con un canto en los dientes... Qué coño estoy diciendo! Yo quiero repetir! Quiero atrapar otro atardecer desde mi ventana, quiero tomarme otra birra, y otros berberechos (los que no me he tomado hoy). Quiero sentir la sensación que hoy me embriaga. Que conste que no estoy fumada eh? Quiero sentir, que soy independiente, o fuerte. Quiero sentir que no hace falta que me digan que me quieran, porque lo sé.
Quiero ir de sobrada. Quiero escribir. Quiero tener talento. A veces este mundo va muy rápido, igual que la música, igual que mis pensamientos, igual que este atardecer que desaparece del cielo. Sin dar explicaciones. Últimamente noto un cambio, noto que el proceso de maduración está dando sus frutos. Pienso que no quiero estar toda mi vida programando. No es lo mío. O sí?... se nota que todavía estoy en proceso.
Ansío hacer de mis ideas, algo positivo, que conmueva. En plan orador.
Otro trago de birra amarga, y la cebolleta... pa que contarte. No leo lo que escribo, a quien le importa? Tengo tantos planes, tengo tanta vida. Me apetece horrores ir a Lisboa. Lo de Berlín me va a volver loca.
Quiero estudiar y mucho. Llega mi momento favorito, escoger asignaturas. Tengo que ver horarios. Soy un ser verdaderamente extraño. Se supone que lo que más me interesaba cuando entré, era la literatura, y ahora me pillaría todas las asignaturas de morfosintaxis y lingüística juntas. No quiero ser doctora hispánica. Pero esa teoría de la literatura me está tirando los tejos y de manera descarada. Me provoca y excita. Es tan guarra que me la tiraría una y otra vez... será zorra...
Última mirada al rojo cielo de mi Madrid querido. Anónimo veneciano en la cadena, esto es el éxtasis... Tal vez, la nube negra traspase mi piel, pero de momento, me he hecho un buen caparazón. Carpe diem.
La vida puede dar mucho más de sí, no importa que mañana sea martes.

( Pensamientos enajenados a las 8 de la tarde... por qué se distanciarán tanto de los de las 8 de la mañana? )

lunes, septiembre 18, 2006

Entre el sueño que tengo y la bajada de tensión que me acaba de dar, estoy para acostarme. Me acaba de contar Deivi que ayer se paró a socorrer en un accidente de tráfico.
Omitiré detalles porque la verdad es que ha sido bastante específico. He pensado que si yo hubiese tenido que prestar ayuda, lo mejor es que me hubiera quedado en el coche. Creo que me hubiera desplomado si llego a ver sangre en esas proporciones que me ha contado. Me ha parecido muy valiente.
Deivi, a pesar de ser un cabezón, de llevar las camisas más horteras del mundo, de taconear cualquier canción que se preste y de mear en cubos de garitos... eres muy buen tio. Y encima con dos cojones!
Y como eres mi héroe del día... sálvame de este lunes que me quiere destrozar.

viernes, septiembre 15, 2006

El aire de la mañana viene con el rencor que siente un abandonado. Todavía cree que el calor volverá. Vive engañado. El verano es francés, y siempre se despide sin avisar. Se ha ido. Le ha dejado lleno de rabia y de penas. Sus lágrimas impactarán contra mis cristales, y ni el sol, ni mis persianas, podrán evitarlo.
El aire se esconde. Cuando alguien lo encuentra huye dando un portazo, dejando helado a su buscón. A veces, se nos mete en el cuerpo. Toda su tristeza nos transforma en seres febriles, sin fuerza para seguir adelante.

Viento enajenado y masoca, protagonista de mi mañana... llora y tiembla. Arranca de mí palabras bruscas, sopla con fuerza, desgárrame las vestiduras, hazme el dolor...
Pero cuando todo vuelva a ser dorado, la pasión estallará de nuevo. El verano se comerá tu melancolía a bocados. Y habrás olvidado tus miedos, tus rutinas...
Eres un calzonazos.
Pero al menos tienes cada año, lo algún humano busca toda la vida.

jueves, septiembre 14, 2006

Sólo me falta una pata de madera y un parche en el ojo, para sentirme un pirata. Maticemos que la cara de mala ya la tengo ;).
Ayer fui con mi sobri a ver 'Los piratas del caribe II'. Qué peliculón! Tengo debilidad por las películas de barcos. No tenía ni puñetera ganas de ir al cine, pero después de ver a Bustamante la cosa empezó a mejorar. Sí, le vimos en su pedazo de mercedes, y achuché a Rubén para que le pidiera un autógrafo. Y todo seco y serio, como la tia que le aparaba me suelta, 'si fuese un jugador de fútbol... todavía'. Lo sé, mi sobrino apunta a ser un gañán hispánico, no hace falta que me lo recordéis.
Cuando llegamos al cine pedimos un chiniwini-piniwuni con salsa cancamusa, y nos regalaron una camiseta, la cual me quedé yo. Era de niños, pero le intenté convencer que después del primer lavado encogería y le quedaría mejor. Y coló, coló, ahora tengo una camiseta guachi!
Y aquí es cuando llega el show de Laus y Rubencio... Pillamos un pedazo de cubo de palomitas. Juro, que si no le dije alrededor de 80 veces, ten cuidado, que como te caigas y aplastes el cubo, renegaré de ti. Y como chico hábil, no se le cayó por el camino... esperó a llegar al sitio para tirarlo.
Cuantos millones de palomitas pueden caber en esos recipientes desproporcionados? Todavía no me explico, como hizo montaña en la silla y el en suelo, y quedaba más de la mitad en el bote! Qué misterio esconden esos cubos? Son el perfecto picadero para que las palomitas den rienda suelta a su pasión? Tal vez, generen un microclima especial para su apareamiento?
Desconozco la respuesta a estas preguntas, pero era consciente del espectáculo que estábamos dando. Rubén empezó a recoger las palomitas del asiento el las volvió echar en el cubo. Noooooo, no quiero más! Basta! Eres supertorpe tio! No te vuelvo a llevar al cine! Qué vergüenza!... Entre regañica y regañica, apagan las luces, pero a medias. Cojo las palomitas, y le digo muy seria: ' Lo tengo yo, que a ti se te caen'... Fue como el abracadabrapatadecabra... movimiento de mi culo para acomodarme, mis dedos se desplazan 3 centímetros, pim-pam-pum, las palomas emprendieron su vuelo. Me vine abajo... y me empecé a descojonar.
Las dos personas más torpes del mundo, en el cine. Aquello era como una piscina de pelotas, pero con palomitas de maíz. La verdad es que me lo pasé muy bien. Luego en la peli gritamos y nos reímos escandalosamente. Encontré un perfecto compañero de juegos, salvando las distancias claro. Ya sabéis que Rubén... es mucho más maduro que yo.

miércoles, septiembre 13, 2006

Hay ciertas cosas que deberían estar prohibidas en el desarrollo del ser humano.
Una de ellas es tener que aguantar desde tu más tierna infancia, los días domingueros de atasco. No porque fueras con tu padre, con tu madre, con tu hermana, con tu prima y todos quisieran hablar a la vez, y aquello pareciera un gallinero, NO. Tampoco por el proceso de mareo en niños, que producía el arrancar-parar-arrancar-parar, NO. Ni por el ridículo que pasaba el niño en cuestión, ante el resto de atascados cuando después de palidecer, y empezar a sudar frío, acababa vomitando en la cuneta dando asco hasta el apuntador, NO.
El tema es mucho más profundo... Lo que realmente me llevaba a la tortura, a querer morir, a querer arrancarme los puñeteros pelos uno a uno, es la radio. Esos programas deportivos!! Con los puritos reig, con el gooooooooooooool, con la quiniela, el madrid, el atleti, sus alarmita -pipipipipi peeeenaaaaaaalti en Meestaaallaaa-, con diez o doce comentaristas repartidos por españa, viendo fútbol! Que conste que no tengo nada en contra del deporte rey. Pero 3 horas escuchando a Jose Maria García, dan para mucho trauma.
Y ahora, resulta, que la persona, con la que me levanto, me quiere poner la Ser a toda caña. Querido Fels, mi padre era mi padre y yo tenía 9 años. Pero ahora, no es que haya crecido mucho de alto, pero más mala leche tengo. No tientes a la suerte, encendiendo la radio de viejuno en el baño mientras te duchas. Has visto psicosis? Hitchcock tuvo cuidado en no meter ninguna escena explícita… pero yo no lo tendré. Por el bien de PP 23, deja que el silencio haga su trabajo por las mañanas.
Besos a todos, y muerte a la radio.

martes, septiembre 12, 2006

Llevo más de 10 minutos con la pantalla en blanco, incapaz de describir el sueño que tengo. La gente de mi alrededor está activa y me habla. No quiero contestar, no os basta con una mirada de desprecio? Que no me chilleeees, que te va a dar igual!.
Ni café, ni colacao, necesito una buena dosis de morfina para calmar este dolor que me produce el abrir los ojos. Como dice el sabio de getafe, el sueño es un retraso de la evolución humana. Creo que tengo más ganas de vomitar, que de despertarme.
Para aquellos que se encuentren con un mínimo de entusiasmo por comenzar el martes, buenos días. Los demás... procurad no hacer ruido.

lunes, septiembre 11, 2006

El otro día estuve discutiendo con María sobre los atentados del 11 S. Destapé la radical que lleva dentro, y me dijo que se lo tenían merecido. Y entonces le recordé a la pobre limpiadora que había dejado huérfana a sus hijos de 4 y 3 años, y un bebé de 6 meses. Ella también se lo tenía merecido?
Creo hay mucha gente que observa las tragedias por el número de muertos, los daños de la ciudad, buscando culpables, juzgando la actuación de sus políticos... Pero yo tengo una tara, veo daños con nombres y apellidos.
Después de 5 años, todos nos acordamos de la magnitud de aquel hecho.
El que recuerda a Margarita Wilson Dos Santos, es su marido.
Yanki, madrileña o ecuatoriana... qué más da. Yo veo una madre muerta.

viernes, septiembre 08, 2006

Ayer quise tener una de esas tardes buenas. Con compañeros varios, sin preocupaciones, con risas, sin prisas, tardes solitarias que acaban siendo compartidas. Atardeceres borrachos de cerveza, con lluvia y pereza. Pinchos varios en las calles de siempre. Hace tiempo que no voy por La Latina y ayer me apetecía. Pero mi carácter enfermizo salió a relucir. Creo que he sido la niña con más gastroenteritis del mundo. Si a esto le añadimos que soy bastante hipocondríaca, pues apaga y vámonos. Así que me quedé en casita destrozada, pese a las ganas de salir.
Y es que hay bares que tienen tanto encanto en verano. Tardes tontas, que se transforman en noches inolvidables a la luz de dos cervezas. Conversaciones, sin nada nuevo que contar. Sin tener que buscar ningún sentido a la vida. No quiero solucionar el mundo en dos horas. Me quiero reír de él. Qué me importa que esté chispeando y llevar pantalones cortos, si alguien te ofrece unos pistachos?
Conozco tascas que deberían cobrar pasta por sentarse en sus aceras. Esos bordillos tienen más encanto que cualquier sillón de diseño. Quiero que el día pase el día rápido. Quiero tomarme un par de cañas y de pincho... la sensación de estar bien.

jueves, septiembre 07, 2006


Ya sabéis que no soy una fulana con la lágrima fácil, de esas que se quejan sólo por vicio. Creo que nos sobran los motivos para ir a un concierto del mago de la retórica. Pero digamos que ayer estábamos todos: Nietos de toreros disfrazados de ciclistas, ediles socialistas, putones verbeneros...
No faltaba ni "tú", ni la puñetera madre de nadie. Mi cabeza me repetía, como te has dejado llevar a un callejón sin salida. Y mi parte bipolar gritaba ¡no es asunto tuyo -me dirás- y punto!. Meneada por las masas, con 7 hermanos siameses a mi alrededor, quería mudarme al barrio de la alegría, o al ecuador, que seguro que correría más el aire. Pero cuando la vida es un metro a punto de partir, y lo único que quieres es que un vagón te atropelle, lo mejor es firmar un pacto entre caballeros.
Así pues, intenté disfrutar del concierto, y nos dieron las 10, y las 11, las 12, la 1, las 2 y casi las 3... y llegué a la conclusión, de que mi amor por Sabina no es civilizado...
Y a pesar de todo, sin embargo, le quiero.

miércoles, septiembre 06, 2006

Estoy desmotivada en estos momentos. Trabajo como si fuera una máquina. He gruñido a mi compañero Perico y me he cagado en la puñetera madre de mi usuario. No tengo ganas de na, na más que de morirme. La vida no tiene sentido esta mañana.
Sólo una persona salva mi día de hoy y ni si quiera sabe que existo.
Gracias Joaquín. Esta noche cantaremos juntos, todas las canciones que me debes.

martes, septiembre 05, 2006

Ayer pensé, que toda mi mala suerte se había ido en dos rasca y gana de la once. Estaba equivocada. Mi examen de retórica fue de morro. Tuve que echarle mucho para no levantarme del sitio y escribir. Menos mal, que la fonética me había dejado un buen sabor de boca por la mañana.
En fin, que se acabó el enriquecerme intelectualmente por un tiempo. Llego la hora del crecimiento social, de las rises y las copes. Pero de momento, voy a empezar a currar que trabajo es lo único que no me falta. Besos y buenos días.