jueves, septiembre 21, 2006

Me encuentro en una disyuntiva: No sé si criticar la nueva serie de Ana Obregón o hacer el post que tenía pensado. Es que ayer fue tan bochornoso el momento televisivo que viví... Sólo os recomiendo que leáis el descodificador, dice todo lo que iba a decir esta mañana.
Así que comienzo pues con la BSO de mi vida. Aviso: Lo que van a leer a continuación, puede dañar aún más la imagen que tienen de mí.
Navegando por el ciberespacio interestelar, uno se encuentra blogs interesantillos, y que de vez en cuando le aportan ideas. Lo de hacer una banda sonora de tu vida, me pareció del estilo me estoy desnudando ante ti, pero no tienes ni puñetera idea de cuanta ropa llevo puesta. Provocación pura y dura.
Recuerdo que mi infancia se basó en ‘Anas’ repetitivas. Annabel Lee de Radio Futura y Ana Belén con la versión de 'El hombre del piano'. Mi hermana me las ponía una y otra vez. Yo decía 'Montse, por qué no pones otra canción?', y ella me decía 'Para que voy a poner otra, si esta me gusta mucho'. Y yo callaba. Tengamos en cuenta que ella me lleva 12 años y mi hermano 10. Con ocho años me sabía todos los grupos de la movida madrileña de p a pa.
Mi hermano me decía que no me tenían que gustar los Hombres G, pq la G era de Gilipollas. Me instruía con los Inhumanos, los Toreros Muertos (aún boto con ‘On the desk’), los Ronaldos y me decía como tenía que bailar a lo bestia con Barón Rojo.
Hasta que un día, Canito se compró una cadena de música con su primer sueldo chispas. Y en mi casa empezaron a tronar canciones que no entendía. U2, Queen, exitos de los 60, melodías pegadizas, a las cuales inventaba un estribillo cada día.
Mi primera cinta… el segundo disco de George Michael en solitario. Aquí empieza la época a la que le doy a todo. Los 40 principales, Onda Mini, los boom, y Bon Jovi. Escucho de todo. Sufro la conocida masificación musical de los 12 años.
Época del instituto, chándal verde, primeros pachangueos y Oasis entra en mi vida. A ellos les acompañan, Blur, the Verve y Sabina. Joaquinito como me gustaste… Hasta aquí todo normal o eso creo. Pero de repente, con 16 años, sufrí un cambio. Algunos hablan de él como la mutación que nunca se debió producir. Renegué de él, hasta la saciedad, pero un ‘Lo ves?’ me conquistó para siempre. Mi gran secreto, mi gran amor, Alejandro Sanz. Es mi debilidad. Debe ser mi lado ñoño, no sé, no tiene explicación. COU terminó con Platero, un Shakira gordita y fea, los Rodriguez y unos Piratas que me quitaban el sentido.
Comienza una de esas temporadas que andas perdido y topé con el gran Jamiroquai. Tengo todo de este tipo. Lástima no haberle visto en concierto el año pasado. Si a Jamiro, lo aliñamos con un poquito de Chemical, y una para mí, recién conocida Madonna, tenemos mis años de facultad.
De mi primer trabajo, una canción ‘Devuélveme la vida’. Tributo a jornadas maratonianas y fines de semana, picando como cabrones, pero con una gente de primera. De las vacaciones con los coleguitas, no pq yo quisiera, pero siempre estaban ahí, la puta orquesta de Badajoz (oreja de Van gogh). Mira que los aborrezco, pero enciendes la radio y están ahí. Y luego buscan la canción del verano.
Últimamente, Pereza, The killers, Muchachito, Fito, Kaiser Chiefs, los Francisco Fernández (Franz Ferdinand), y sigo buscando. Un descubrimiento reciente a modo de recomendación, rollitos caribeños. Lo brasileño es pura poesía.
En conclusión: odio la música celta, me gustan las canciones con frases bonitas, y necesito mucho ritmo para poder seguir con esta mañana tan perdida que llevo hoy.
Qué no me pagan por contaros mi vida!
Besines!

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

No es hortera como alguna podía pensar... pero tienes razón en que desnuda el alma...
(léase esto al ritmo de la bossa nova)

11:47 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

te han dicho alguna vez que escribes como un tío? (tomátelo como un elogio)

1:19 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

A mí me gustas tú

4:15 p. m.  

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