jueves, octubre 26, 2006

Me llamo Nando. Vivo en la rua de Santa Justa. Me gustaría que desde mi ventana se viera el Convento do Carmo. Pero sólo se ve desde la habitación de mis Papás. Mi Mamá no me deja asomarme mucho, porque dice que cualquier día acabo en el toldo de Doña Rosalía.
Soy el más pequeño de mis hermanos, pero le saco 5 años a mi hermana Andrea. Ella es un bebé. Sólo caga, come y mea. Es bastante rollo, pero cuando se ríe, yo también me río mucho. Ahora soy el príncipe “descolocado”, o desnoseque... bueno así me llaman. Me he quedado con lo del príncipe que es lo que más me gusta.
Me lo paso muy bien cuando mis Papis me llevan al castillo. A veces me da un poco de miedo porque Luís y Martín, me dicen que hay dragones. Pero si se portan mal conmigo, llega Papá y me pilla en volandas. Entonces yo les saco la lengua y les digo que todos los dragones se murieron hace mucho tiempo. Aunque la verdad es que cuando Papá me baja al suelo, le doy la mano, por si acaso...
Los domingos mi Mamá nos lleva a Andrea y a mí a dar un paseo. Martín y Luís se quedan con Papá jugando en el parque de los descubrimientos. Les enseña fútbol. A Mamá y a mí nos gusta más el agua. Paseamos por la orilla del río, cantando alguna canción que me enseñaron en el cole. No me puedo soltar del carro, porque Andrea se pondría a llorar. Pero Mamá procura ir cerca del borde, para que yo vea los peces. Me gustan los peces porque siempre se están dando besitos.
La tía Marga vive en un palacio, en Sintra. Cuando vamos a verla, se pone muy contenta y nos hace unos pasteles de bacalao riquísimos. Siempre cuenta historias de caballeros y princesas, pero nunca llego al final... siempre me duermo. Este verano hemos ido dos veces a la playa con tía Marga. Andrea se quedó en casa con Papá y Mamá. Qué morro que tiene! Yo también me hubiera quedado! No es que lo pasara muy bien. Tragué agua, Luís me tiró arena y tía Marga no me hacía ni caso. Se puso a hablar con unos chicos que tenían unas tablas gigantes. Cuando se lo conté a Papá me dijo que estaba ligando. No lo entendí muy bien, ligando qué? Menos mal que de vuelta me compró un bollo de yema. El mejor bollo de yema del mundo!
Ahora mis Papás están hablando. Dicen que el piso se ha quedado pequeño desde que ha venido Andrea. Se quieren ir de Lisboa. Martín y Luís dicen que es por la culpa de las manchas negras que han salido en su habitación.
Yo he intentado colorear con mis pinturas las manchas negras. Y miro desde la puerta de la habitación las ruinas do Carmo, para que Mamá no me regañe. Pero para lo de Andrea no encuentro ninguna solución… si cabe en un cajón! Lo he probado y cabe! Como quieren que ocupe menos?
No quiero irme de Lisboa. Ya no tengo miedo a los dragones. Además, me tienen que hacer caso... soy el Príncipe!

Fernando Pessoa (5 años).
Heterónimo de Laus.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Precioso

9:47 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home