miércoles, mayo 26, 2010

No es normal que me sienta traicionada una mañana sí y otra también. Desde el domingo mi padre no sé por qué motivo no se pone la máscara y es algo que me supera. Me crispa y me pone de mala leche. Y más aún cuando esta noche me he dado cuenta que he sido incapaz de levantarme por los putos antihistamínicos. He tenido un breve instante en el que he pensado que era el momento. Muchas veces lo hago de modo autómata. No me da tiempo a pensar, forma parte de la noche. Pero hoy he pensado, confía en él. Puta mierda de sentimiento. Mi padre tiene la fórmula mágica para destrozarse a sí mismo y a todos los que le rodean.
Y yo hoy no puedo más. Estoy hasta la polla de todo. Es como me hubiesen echado una maldición: Estarás de mala leche todo el día. En definitiva, que me doy por vencida sin margen de recuperación.
Hasta otro rato en el que existan los buenos días.
Parece que cuando vuelvo de Castellón se me pega un poco de la melancolía de Jacobo. Los domingos son agridulces por naturaleza. Y más, cuando vuelves a casa y no puedes recibir los abrazos que necesitas. El camino se hace cuesta arriba y en el atasco se queda parado algo más que el coche.
Estaría bien, que desde nuestra terraza se pudiese ver el mar. Así podría llenar un poco el vacío de cariño físico. Siempre existe internet y el teléfono, pero una mirada aunque sea a una foto es mucho. Hay cosas para las que no existe reemplazo y extrañar desde la distancia es duro.
Ahora por lo menos, somos dos los que echan de menos. Espero que compartir esta nostalgia, haga más dulces los domingos.
A nosotros nos toca compartir el lunes. Aunque estemos lejos, comencemos la semana juntos. Desde el otro lado de la pantalla, buenos días amigos.

miércoles, mayo 19, 2010

Un día menos para llegar al descanso findemanero.
Para recibir a este martes luzco un conjunto de primavera-verano espectacular: Dolor de cabeza entre ceja y ceja, garganta a punto de erupcionar, calor sofocante en el resto del cuerpo, y a mi juanete derecho gimiendo que le lleve al médico. A qué voy mona?
Estos días primaverales son odiosos. Estoy deseando que llegue el calor en su máximo apogeo. Cuando estás medio mareado, te baja la tensión, se te hinchan los tobillos, y todo el mundo luce sus carnes lechales a la vez... ays... eso es vida!
Ahora estamos en el momento de los que están buenos. Esa peña divinadelamuerte superbronceada y delgada que siempre sabe lo que ponerse en el mes de mayo. Qué aburrimiento por Platón, no se aburren de sí mismos? De qué hablan en primavera?
Yo no concibo esta época sin quejarme de mis fofeces, de mi metabolismo, de lo mal que me queda esto, de que aquello tiene un color claro que me mata, de que los cuerpos ya no son lo que eran y que 'de aquí a julio tengo que adelgazar 2 kilos'. Son tópicos típicos. Conversaciones bucles, sin ningún resultado relevante salvo pasar el rato.
De qué hablarán los guapos? Qué cosas pasarán por su mente a lo largo del día? Cómo mataran su tiempo?? Pobres gentes...
Sin embargo, nosotros nunca estamos solos. Mirad vuestras tripas y saludad a vuestro michelo favorito!! Desatad al ultra del Liverpool que lleváis dentro! (You'll never walk alone). Gracias por reforzarme día a día! Buenos días grasa blanca!!

viernes, mayo 14, 2010

Llevo ya bastantes viernes, que por el simple hecho de serlos, me obligo a escuchar como primera canción del día el 'Born to run'. Suele ser muy efectiva para empezar a reconstruirme y enfrentarme al fin de semana.
El caso es que hoy no es que me encuentre mejor que el resto de la semana. Ayer no tuve un buen día y todavía no me he recuperado. Parece que está prohibido estar triste un viernes, pero así me siento. Son las putaditas de las hormonas.
Me imagino que esta noche se me quitarán todos los males. Me vendré arriba en el segundo acorde...
Sabéis lo que he pensado? Que me gustaría amanecer mañana en la playa. Si supiese conducir creo que esta noche me liaría la manta a la cabeza y me iría a ver el mar. Un amanecer tranquilo, de esos en los que agua parece una tacita de te. Vería algún abuelete paseando y me sentaría en una duna esperando a que el sol me calentara. Me descalzaría e iría despacito caminando hacia la orilla.
Seguro que haría frío. En las orillas el aire siempre es diferente. Me imagino una corriente circular que recorre el mundo. Respirando todos los océanos, parece que la brisa te traspasa y se lleva todo lo malo. Y seguro que me sentiría bien. Mi padre dice que el mar lo cura todo. A veces pienso que si hubiésemos tenido una casa en la playa, se hubiera portado mejor. No hubiese ganado la cojera y hubiese vencido el ánimo. Al menos le sirvió de motivación para seguir adelante. Es raro, pero en eso nos parecemos.
Me seguiré inventando que me quito la arena de los pies y que me vuelvo a mi silla.
Y ahora vosotros, sí que veréis mi sonrisa de buenos días... y detrás de estas letras, podréis ver el mar.

lunes, mayo 10, 2010

Qué pesada puede ser la gente de verdad... Ya le dije a mi compañero el viernes, Slot, no pienso mandar los informes semanales a nuestro jefe. Uno, no tengo tiempo, dos, lleva un mes sin perdírnoslo y puede mirarlo en una aplicación que tenemos, y tres, no me sale de los cojones. Bien, pues no debo hablar claro. Lo primero que me encuentro nada más llegar es un correo suyo diciendo: 'Ahí van mis cinco informes que llevaba con retraso, haz tú los tuyos y se los enviamos juntos, porfa'... Porfa? Porfa? Y digo yo, no hablo en castellano cuando digo: NOMESALEDELOSCOJONES? Ahora vendrá con su cara de tontobobo, y me dirá, los lunes no hay quien te hable eh?... Siiiii ya mmeee vaaas caleeentaaando deeesde el viiieeernes...
Y eso que llegaba yo cual Alicia, del país de los findes. Pensando seis cosas imposibles antes de desayunar. Menos mal que la esperanza es lo último que se pierde y esta semana me veo en la luz. Me veo en el concierto de Muchachito dándolo todo. Me veo animando a mi sobrino desde internet, que este finde juega campeonato galego. Y me veo viendo una casa con muchas posibilidades y por fin haciendo un homenaje a mi Alejandro 'Y si fuera ella?'. Qué ganas y qué raro...
Debe ser que hoy me siento más Sombrerero que Alicia. Me estaré volviendo loca?
Voz en off... los locos son las mejores personas :)
Bien día a todos.

miércoles, mayo 05, 2010

El pasado sábado Santo, me encontraba en Siena.
La luz se fue yendo poco a poco y el atardecer frente a la catedral, se alzaba como uno de los momentos claves del viaje. Cuando llega la noche sientes como si la oscuridad fuese una persona más que te acompaña donde vayas.
De siempre he tenido debilidad por las iglesias. Me intrigan, me dan respeto, creo que algo esconden... Quizá se lo deba a mi hermana. Una infancia recorriendo todos los templos de Madrid o acabas monja o no vuelves a mirar a un cura a la cara. Mientras mi hermana estudiaba historia del arte, a mí me dio por pensar que aquel arte tenía muchas historias. Y entre el coñazo que me daba y mi mente llena de gamusinos, se hizo una verdadera BKrifrusion.
Pocas veces he entrado en una iglesia de noche. Pero entrar en la catedral de Siena, fue fascinante. Lo pensé allí, y ahora con un litro de vino menos encima, me reafirmo: es la iglesia más bonita que he visto nunca. Parece un dibujo pintado por un niño. Todas las columnas están rayadas en blanco y negro, como si fuesen de un equipo de fútbol. En el techo, hay dibujado un cielo lleno de estrellas. La verdad es que no recuerdo como era el suelo... No pude bajar la cabeza ni un instante. La veía grande, hermosa, llena de luz. Me gustó creer que las velas que estaban encendiendo, tenían la fuerza para brillar más que cualquier día. Algunas personas se agolpaban para seguir al cura. Yo sólo pensaba en algún conjuro para hacer desaparecer al gentío. Y allí, me abandoné a mi misma. Floté hasta el cielo para comprobar que los astros estaban clavados. Seguro que la fe de más de uno se quedó detrás de aquellas estrellas.
De aquel éxtasis, me vine abajo acordándome de mi madre. Pensaba en lo que le hubiese gustado disfrutar de ese ratito. Me acordaba de vosotros. De lo mágico que hubiera resultado compartirlo. Y me acordé de Dios... Me hubiese gustado creer en Dios en tantos momentos de mi vida... y ese era uno de ellos. Habría tantas cosas que le hubiese contado. Tantos miedos inconfesables, tantas vergüenzas que con pavor no hubiese guardado en lo más hondo de mí. Y allí estaba, dentro de sus tripas admirada por la obra que otros hicieron para adorarle.
Escapando de aquellas reflexiones, dejé a María con sus plegarías. Al salir de allí, me puse a repasar el rosetón de la puerta. Curiosa circunstancia, lo que de día sólo se puede ver desde dentro, de noche únicamente se aprecia desde fuera. Era una escena de la última cena. Recuerdo sus colores y a Javi intentando hacer mil fotos. Recuerdo que pensé que no habría cámara que captase aquella imagen como yo la estaba viendo. Cómo yo la estaba sintiendo. No me hizo falta ir a misa para sentirme especial. Ya lo era. Mi metro y medio era lo más grande que andaba por allí. Creía en mí, en el chianti y en la piedra del suelo que me sostenía. Creía en poder volver allí con todos los que quería. Y no me acordé de Dios, pero sí de Nietzsche: "El hombre creo a Dios a su imagen y semejanza".
Quizá la cita fue fabricada por mi memoria, pero me hizo sentir bien. Y para dar los buenos días creo que es importante. Desde la puertas del infierno.. ADios muy buenas :)

lunes, mayo 03, 2010

Estoy destroyer. Ayer me puse malísima. Nunca un viaje de vuelta a ningún sitio me costó tanto. Ahora que estoy aquí frente al ordenata, pienso pq no me habré puesto un poco más mala y así no tener que venir hoy.
Acabo de leer una noctica asquerosa de una abuela y su nieto que van a tener un bebe. Puag vomito. Como también vomito cuando la gente escribe como si estuviera superanimado un lunes. Qué no os mientan! Qué están igual de jodidos que nosotros!
Ha llegado Snow, voy a cafetear con ella. Mi cerebro no da pa más. No sé si hoy podré estrenar acuagym. Dejemos que el día fluya y esperemos que a mi estómago no le de por fluir más de la cuenta. Besos, abrazos y recordad que no estáis solos en la lucha.