jueves, marzo 25, 2010

Lo que ha costado llegar hasta aquí, jueves.
Después de la semana de castigo que llevo, ya llegó el momento de aclararse un poco. Reconozco que la primavera nunca fue lo mío. Prefiero las mañanas frías y secas o las noches de sudor y lágrimas. Soy de extremos.
Hoy me he puesto una pulsera. No soy mucho de abalorios pero hoy me apetecía. Me he acordado de una entrevista que leí a Ángeles Caso. Esta mujer estuvo mucho tiempo presentando el telediario. Lo pasaba fatal con el maquillaje, y la increpaban que no llevase pendientes pq en cámara quedaba raruno. La colega decía que llevar joyas para embellecerse era completamente absurdo. Una persona no es más guapa por mucho que brille por fuera. Suena a Bella y Bestia son, pero si buscáis imágenes de aquella época, procuraban taparle las orejas con el pelo para tapar la carencia de 'feminidad'.
Siempre he creído que lo mío con los adornos, no es tan poético como lo de esta mujer. Va más orientado a mi vagueza natural. Aunque hoy voy y me soprendo llevándome una pulsera a trabajar. Gesto insensato ya que ahora descansa sobre la mesa pq me molesta para teclear.
Supongo que hoy necesitaba sentirme un poco especial. Más guapa, más rara, menos yo, como dice Sandra, más mujer... qué poco me pega.
Me imagino un día como hoy, en el que Ángeles Caso se puso pendientes. Seguro que antes de entrar a cámara se los quitó.
A mí me pasa algo parecido... Os podría dar unos 'buenos días' más bonitos, pero no más auténticos ;)