miércoles, febrero 10, 2010

Se me han olvidado las gafoes... no es una buena manera de empezar el día.
Encima tengo un ligero dolor de cabeza en el hemisferio izquierdo de mi cabezón, que se agudizara por efecto de mi no vista. Si a esto le añadimos una crisis de armario y que mi compañero Slot ya está hablando de trabajo, pues es normal que existan los asesinatos.
Hablando de muerte y destrucción, ayer pillé unas imágenes en Telecinco que me dejaron bastante en shock. Creo que era en Nigeria. La presentadora cejota tarner, advierte de los duros fusilamientos que se están produciendo en este país. Que matan a civiles indiscriminadamente, que están denunciados por Amnistía Internacional y que encima tienen imágenes de ello.
En el breve espacio que dejan entre que la presentadora cierra la boca y comienza el vídeo, mi mente intenta imaginarse varios fotogramas de película. Paredón, ojos vendados y tiros a mansalva... Pero no es esto con lo que me encuentro.
La imagen se centra en una cuneta, con la carretera al fondo y los coches pasando. Un grupo de negritos se tiran al suelo. Todos los que se quedan de pie llevan un fusiles. Hay uno que comienza a dispararles por la espalda. Les mete un tiro a cada uno y luego comienza a rematar sus gemidos. Cierro los ojos. No entiendo como permanecen en el suelo sabiendo que han matado al de al lado y que ellos van detrás... A la carnicería se suman otros dos jóvenes, esta vez van con muletas. Al primero le mete un tiro en cabeza y al siguiente le dispara por la espalda por orden de otro colega con un fusil "mayor". El jefe no quiere que mueran tan rápido.
A los cadáveres del suelo, se les van uniendo nuevos miembros del club. Un futuro muerto posa para una foto de rodillas antes de que le arrojen contra la gravilla. Vuelvo a cerrar los ojos. Otro tiro más... Me parece que han matado a más de 15 personas. Cortan el vídeo y comienzan a hablar de la obesidad infantil... Y a mí se me queda cara de gilipollas.
Si yo siento impotencia, no quiero pensar lo que sintieron los del vídeo. Ellos tenían las manos atadas... y yo que las muevo no puedo hacer nada.
Luego dicen que por qué odio a los animales. Putas bestias. Son la vergüenza de la raza humana.
Siento el comienzo duro. Saludos a las fieras amaestradas.