viernes, diciembre 18, 2009

Tengo los ojos demasiados cerrados para escribir algo decente. Pero los Viernes se merecen mención especial, por el simple hecho de ser Viernes.
Los enagasienses se piran de copita, y nosotros de tostita dinner. Aunque espero que para esta noche se me quite la mala hostia con la que me he levantado hoy, y que Alberto está empezando a detectar. Un día nos liamos a hostias. Ay no... que me hundiría en sus carnes mórbidas al darle puñetazos... Gordinflas... Ahora es cuando él diría Puta, y yo Gordo y él Puta, y yo Gordo hasta el infinito. Y así todos los días.
La mañana pinta tranquila, pero ya se quedará algún gilipollas, que en vez de ir a la copa dará por culo. Señores tocapelotas del mundo gasístico, márchense, desátense, si alguno puede, que eche un polvo que no le vendrá mal. Si hay que pagar se paga, no escatimen! Qué es Navidad! Y por lo menos, nosotros tendremos un buen día, que es lo que nos hace falta.
Me piro a tomar café con el gordito. La verdad y sin que me lea, no sé que haría sin él.