En mi barrio de adopción, Lavapiés, han tenido una idea genial. Para decorar el barrio, y que los vecinos se involucren en lo que podemos denominar un espíritu "amoroso-navideño", han encerrado sus recuerdos.
Cada uno, ha metido un pedacito de su memoria en una enorme jaula de Piolín. Hubo una señora que encerró unos pendientes que le regaló la navidad pasada su marido. Qué feos los jodidos! Eran pa meterlos en la cárcel!
Un hombre puso un chupete de su hijo recien nacido. Otros muchos han metido cd's musicales, con canciones que con sólo escucharlas les vuelven del revés. Un chaval pubertoso, colgó el monedero que se compró este año en el FIB. El primer festival de música al que sus padres le dejaron ir. Y hubo un señor que metió un simple mechero. Dicen que si alguien deja de fumar, no lo olvida en toda la vida.
Todos esos recuerdos han sido colgados adornando las calles de Lavapiés. Por las noches lucen con una bombilla de bajo consumo y brillan más que cualquier árbol de Ágatha Ruiz de la Prada.
Suena un poco mal, pero si a mi me hubieran dado una jaula, yo hubiera metido a mi padre... Pero a mi padre cuando andaba bien. Cuando me gritaba 'límpiate los zapatos!!' y se ponía en la playa a hacer parrilladas de sardinas. A mi padre, cuando se acordaba del cumpleaños de mi madre... Y podía bajar solo a la calle. El año pasado por estas fechas, todavía podía hacer todas esas cosas. Supongo que no es el mayor recuerdo del 2009, sino que es el recuerdo de toda mi vida. Bueno, menos moñeces y a terminar la historia...
Luego cuando termina la Navidad, bajan las jaulas y los recuerdos son devueltos a los vecinos. He pensado que podrían hacer unas jaulas que estuvieran todo el año. Pero no de recuerdos... lo bueno sería compartir deseos.
En mi jaula pondría un llavero, para la casa con terraza que nos está esperando a Jacobo y a mí en algún sitio de Madrid. Seguro que Olga pondría una nómina con muchos ceros y Pepis unas botas pequeñitas para Manu. Javi metería una bola del mundo señalando lugares soñados. Y Gabi y Ana, una pelota de la piscina del chiscón... quizá para que juegue un nuevo Oto? Y creo que Susi pondría un taco de post it... pero todos estarían escritos pensando en su Pochos.
Pues que sepáis, que lo propondré al ayuntamiento. Mientras tanto, espero que todos vuestros deseos abran las puertas de sus jaulas para hacerse realidad.
Feliz Navidad chicos. Un besazo.
Cada uno, ha metido un pedacito de su memoria en una enorme jaula de Piolín. Hubo una señora que encerró unos pendientes que le regaló la navidad pasada su marido. Qué feos los jodidos! Eran pa meterlos en la cárcel!
Un hombre puso un chupete de su hijo recien nacido. Otros muchos han metido cd's musicales, con canciones que con sólo escucharlas les vuelven del revés. Un chaval pubertoso, colgó el monedero que se compró este año en el FIB. El primer festival de música al que sus padres le dejaron ir. Y hubo un señor que metió un simple mechero. Dicen que si alguien deja de fumar, no lo olvida en toda la vida.
Todos esos recuerdos han sido colgados adornando las calles de Lavapiés. Por las noches lucen con una bombilla de bajo consumo y brillan más que cualquier árbol de Ágatha Ruiz de la Prada.
Suena un poco mal, pero si a mi me hubieran dado una jaula, yo hubiera metido a mi padre... Pero a mi padre cuando andaba bien. Cuando me gritaba 'límpiate los zapatos!!' y se ponía en la playa a hacer parrilladas de sardinas. A mi padre, cuando se acordaba del cumpleaños de mi madre... Y podía bajar solo a la calle. El año pasado por estas fechas, todavía podía hacer todas esas cosas. Supongo que no es el mayor recuerdo del 2009, sino que es el recuerdo de toda mi vida. Bueno, menos moñeces y a terminar la historia...
Luego cuando termina la Navidad, bajan las jaulas y los recuerdos son devueltos a los vecinos. He pensado que podrían hacer unas jaulas que estuvieran todo el año. Pero no de recuerdos... lo bueno sería compartir deseos.
En mi jaula pondría un llavero, para la casa con terraza que nos está esperando a Jacobo y a mí en algún sitio de Madrid. Seguro que Olga pondría una nómina con muchos ceros y Pepis unas botas pequeñitas para Manu. Javi metería una bola del mundo señalando lugares soñados. Y Gabi y Ana, una pelota de la piscina del chiscón... quizá para que juegue un nuevo Oto? Y creo que Susi pondría un taco de post it... pero todos estarían escritos pensando en su Pochos.
Pues que sepáis, que lo propondré al ayuntamiento. Mientras tanto, espero que todos vuestros deseos abran las puertas de sus jaulas para hacerse realidad.
Feliz Navidad chicos. Un besazo.

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