miércoles, noviembre 26, 2008

Iba yo andandiles por la calle cuando de repente, me he encontrado con lo que me ha alegrado la mañana: un abrazo de oso amoroso. Y después de regalarnos unas sonrisas, le he acompañado al cercanías.
Es un día muy importantoso para él. A lo mejor da un paso de gigante en su trabajo y le nombran jefe... Joder, yo creo que sería mi primer amigo jefe de algo. Estaba pelín nervioso, lo he notado. Le conozco bien. Lo que pasa es que interioriza demasiado y de ahí sus problemas de estómago.
Hemos estado hablando de los pisos, de su no bufanda, de mis manoplas para sacar cosas del horno, y de no tener tema de discusión... Esas clásicas conversaciones que echas a las 8 y media de la mañana ;) Llevaba los pelos de Epi. Si uno va a ser jefe, tiene que peinarse! Son ecuaciones de la vida. Está claro que cuando deje de llevar zapatillas a Enagás, entonces me contratarán. De ahí la conclusión de que nunca lo harán.
Ahora tengo una reunión, pero antes quería complacerle por todas las veces que me dijo y que me dice que hable de él en mi blog. Algún día se enterará, que hay personas que no hace falta hablar de ellas para recordarlas toda la vida. Mucha suerte Fels!