jueves, noviembre 06, 2008

Hacia la búsqueda de mi independencia, ayer tropecé con el cuchitril de Joe. Casa sin ventanas, sin metros, sin aire para poder respirar... Fijaos como sería aquel calabozo que mi madre le dijo al hombre: 'Usted no está vendiendo un piso... está vendiendo una depresión!'
Otra vez el papelito del 'Sigue buscando', y vuelta al kiosko a comprar más chicles.
A la llegada del finde, se minimiza un poco mi desesperación. Hoy toca clase de literatura. Por lo menos visito otros mundos mejores y peores, hay de todo como en botica. Lo bueno es que en todos puedo abrir una ventana. Besos y buenos días... Y el que no quiera abrir ventanas, que se abra un botellín ;)