miércoles, julio 30, 2008

Estoy haciendo tiempo para bajar al banco. Seguramente me compre un cruasán. Llevo unos días desatada, que si bollitos, que si hamburguesas, pizza... A ver si me cuido un poco para lucir palmito por el sur.
Y es que nenitas/o, ya queda menos. Estamos en cuenta atrás. Qué ganitas de pillar la playa, jugar al parchis, perrear, cervecear y disfrutar de vuestra compañía. Espero que tengamos suerte con el apartamento y que no nos piquen los chinches del colchón. De todas maneras, yo ya voy dispuesta a dejarme la espaldica allí. Pero ya nos tomaremos alguna hierba medicinal ;)
Antes de partir, una pregunta que podría servir de tema en cualquier banquete de Platón: Cuanto tiempo tiene que pasar para darnos cuenta de que algo no nos conviene?
A ver si podemos quedar con el Senti y nos echa una mano con la preguntita. Si alguien le ve, que le de recuerdos de mi parte.
Muchos besos a todos, y en especial al Sentido Común... te echamos de menos, vueeelve!!!

lunes, julio 28, 2008

Con lima en mano derecha, comienzo la semana con menos sueño del habitual. Eso sí, la misma pereza, la misma desidia... arrastrando los pies como siempre.
Estaba en el baño secándome cuando casi caigo en una profunda depresión. Pensaba en la posibilidad de comprarme un piso a fin de año y he encadenado una serie de reflexiones nada positivas. En primer lugar, encontrar el adecuado. No es que esté buscando a saco, pero ya sé lo difícil que es tropezar con algo que te rasque un poquito el corazón. En segundo lugar, poder acceder a él. Poder pagarlo, poder amueblarlo, poder evitar que me arrastre a ser la nueva 'tia miserias'. Con todo el compromiso que ello supone. Estar trabajando aquí, sin pena ni gloria... de consultor.
Es un pacto en el que hipoteco mi vida. Y la verdad es que me desanima bastante.
A esto se le puede unir, que esta semana vuelven mis padres, (y con esto me refiero a lo que significa, no al hecho de que vuelvan), que hoy es lunes y que estoy con el síndrome premenstrual. Os podéis imaginar el batiburrillo de sensaciones.
Pero de vuelta a Gasometroland, ayer vi los Goonies again. Y cual Slot bueno (y no el gilipollas que tengo a unos metros), quiero chooooocoooolaaaaaaaateee. Qué pena no tener a mi 'Godi' al lado. Seguro que él, me lo daría ;)

lunes, julio 21, 2008

Esta mañana, por primera vez, he escuchado a Leonard Cohen. Y he pensado, joder, algún año podrían poner un cartel en el FIB más atractivo a mis ojos y a mis oídos...
Slot ha llegado haciendo alguno de sus comentarios jocosos, que paso de comentar. Me he levantado con la idea de que es martes y que poco a poco, esta semana se consumirá, y yo no haré nada para pararla.
Lo de retirarme a escribir novelas de Arlequín mirando al mar, cobra más protagonismo en mi vida. He visto el mar en todos los estados. Sé cuando son las 7, las 14, las 20 y 23... No me importaría contemplarlo por una larga temporada, quizá por siempre.
Tengo un poco de color y quisiera ir a la pisci. Tengo la espalda bastante jorobaeta, y quisiera ir a nadar. Esto se resume en dos frases que simbolizan intenciones en un tiempo indetermindado. Simulan que me he levantado con energía, pero es una apariencia.
En el fondo odio mi trabajo, y mataría a unos cuantos en un leve parpadeo de ojos. Tal vez los lunes, no me sienten bien.

martes, julio 15, 2008

Bonita frase para comenzar la mañana '¿Qué tal la luna?'.
Alberto parece un filósofo insomne con cara de oso panda. Un día le expliqué, que los días de luna llena, suelo dormir peor. No sé cual es el motivo. Pasaron los meses, y por mimetismo o exceso de tiempo juntos, se dio cuenta de que a él le pasaba lo mismo.
Anoche había casi luna llena. Parecía que alguien, había cogido una escalera y la había cosido al cielo. Con suave brisa y la tensión baja, me embarco en lindos sueños. Como si tuviese un parche en el ojo, echo un vistazo a la oscuridad que ya no asusta. Todo Madrid está a mis pies y ella no se entera. Mejor que siga así. Si algún día se enterase de todo lo que la quiero, la puta luna se tendría que caer del cielo.

jueves, julio 10, 2008

Hoy es jueves. Atrévete con el jueves! (Homenaje a mi brou).
Tengo mucho sueño. No puedo mantener los ojos abiertos. Ha venido Albert de vacaciones, y me dice que estoy muy pálida. Parece que tengo un mareo continuo. Y a quien le importa... (y a quien le importa cómo está mi alma, más triste que el silencio, más sola que la luna, y a quien le importa ser poeta o ser basura).
Sólo pienso en volver a dormir. En que termine rápido el día trabajil. En cuanto salgo por la puerta, me da la sensación de que estoy de vacaciones. Toda la tarde para disfrutar, para pasarlo bien, reírme, dormir, tomar mojitos, ir de compras, helarme con el aire acondicionado, hincharme a birras, abrir algún libro, perrear sola... o acompañada, comer frutos secos, internetear, hablar de todo, aprovechar los silencios, sentir el verano, pensar en las vacaciones, en la continuidad de este estado, en la eternidad de este estado...
Y cuando den las 15:00 se romperá el maleficio. Mi cuerpo de calabaza se convertirá en mi siempre mejorable aspecto. Y el sueño ya no será un problema, será un tiempo sin conjugar, un gerundio, un viviendo.

martes, julio 08, 2008

Me espera un día de esos que quieres que acaben pronto. No quiero hablar con nadie y tengo el cuello partido. Tengo que volver a hacer natación...
Pero esta tarde me traen el mejor invento de los últimos años: Internet. Inagotable e incontrolable fuente de información con altos índices de peligrosidad para alguien como yo. Aunque creo que ya tengo una edad con la que no me pondré a jugar haciendo amigos con la webcam o eso creo.
No doy para mucho más. Me voy a ir a tomar un café, a ver si la mañana cobra un poco de sentido. Y pensar en todas las veces que me he despertado esta noche... y lo que daría por volver a uno de esos despertares.

jueves, julio 03, 2008

Llevo ya tiempo con síntomas...
Primero fueron noches de insomnio continuado. Demasiada actividad cerebral. Creo que pensar, perjudica seriamente la salud.
Luego llegaron graves problemas técnicos. Que se acabe la memoria del móvil por tener 176 sms almacenados no es lo grave. Lo grave es que esos 176 sean de la misma persona.
Comer empieza a ser algo aleatorio. Mi dieta se basa en empachos o en largas esperas en las que sólo consumo el tiempo.
Siempre he sido muy torpe. Últimamente más de lo normal. No hago más que golpearme con abrazos. A cada rato me tropiezo con palabras dulces y tiernas. Y tengo mucho miedo... porque no quiero caerme.
A veces se me pierde la mirada. Pero a cambio, me encuentro con un beso.
Me llamo Laura, y tengo 17 años.
Ayer lo vi claro, he vuelto a escuchar a Alejandro Sanz. Ya no hay duda.
Me estoy enamorando.