viernes, junio 06, 2008

Tengo un agujero en el estómago.
Debe comunicarse directamente con el suelo. Todo lo que cae, se difumina en el espacio. A veces me arde y otras se me hincha...y no tengo gases, que sé por dónde vais.
Hubo una época que tenía gastroenteritis cada dos por tres. Recuerdo un día que llegué a vomitar 13 veces. Las conté. Fui tan gilipollas que por la noche me creía que estaba bien y me comí una ensalada con atún en escabeche. Ligerito, dieta blanda... con dos huevos y viva españa. Tardé más de dos años en volver a abrir una lata de calvo.
Pero esta vez es diferente. Hay algo que quiere salir de ahí. A lo mejor es una mariposa, dispuesta a destrozar mi cuerpo, mi corazón, y quien sabe si mi vida. Aunque lo tengo claro, no me importaría vomitar amor
.