martes, mayo 20, 2008

Supongo que ayer no sabíamos qué decir y la verdad es que hoy tampoco tengo palabras nuevas.
Estoy delante de un teclado que no tiene las suficientes letras y mi monitor es demasiado grande como para llenarlo.

Y aunque los besos y los abrazos no hagan nada... es lo único que tengo.