lunes, mayo 26, 2008

Lo de los lunes es algo que cada semana me cuesta más. Encima tengo la manía de llegar al alba. Es el ansia. Mi mente piensa cuanto antes empieces antes acabas.
Y mi cuerpo no responde. Me siento sola en una oficina dónde la gente intenta hacer lo de siempre y a mi me desespera. Ahora que tengo más o menos claro que no me voy a quedar con el piso, pienso que si tuviese huevos daría un cambio a mi vida. Me buscaría un riad, lo reformaría y expulsaría de manera diferente cada calada de aire. Aprendería a conducir 4x4 y recorrería pueblos intentando dar importancia a las cosas que lo merecen. Pasaría las horas muertas viendo como cambian las luces y en cada momento echaría de menos a alguien para compartirlo. Si tuviera huevos lo haría...
En la pared de enfrente tengo un calendario de Caja Madrid. Como foto una puesta de sol, o quizá un amanecer... Bueno no importa el momento, es preciosa. Es lo más bonito que tengo alrededor.
Empieza a llegar gente. Vuelvo a un lunes que apesta y aburre. A veces pienso que mi gran tara es el miedo a las noches. Si pudiese dormir sola, ahora mismo no estaría aquí.
En cuanto encuentre una almohada con patas, me bajo al moro otra vez.