lunes, marzo 03, 2008

No sé que extrañas posturas he adoptado esta noche, pero he amanecido en el borde de la cama. El problema es que yo eso no lo sabía. Me he empezado a estirar hasta que he tenido la sensación de que perdía el equilibrio tumbada. He ido a echar el ancla, pero mi pierna sanganchao, sanganchao con el edredón. En ese momento he abierto los ojos y me ha dado un vuelco al corazón, me iba a estampar y mi mente todavía no sabía si estaba en un precipicio o a 30 cm del suelo. Cuando mi oído a reconocido la puñetera alarma del móvil, alguna de las lauras que vive en mi, ha tomado las riendas del asunto y ha volcado de nuevo mi cuerpo hacia el punto dónde había empezado a desentumecerme. Y de paso, claro está, me ha dicho tú estás tonta o qué?
Así que, gracias a esta desorientación, he llegado al trabajo prontito. Vamos que se puede decir que me he caído de la cama.
Me voy a por agua que después de esta chapa matutina, me he quedado sin saliva. Creo que sigo destilando alcohol del finde. Besos a todos y pillad energy (es que ayer vi fama), para la semana.