No sé que extrañas posturas he adoptado esta noche, pero he amanecido en el borde de la cama. El problema es que yo eso no lo sabía. Me he empezado a estirar hasta que he tenido la sensación de que perdía el equilibrio tumbada. He ido a echar el ancla, pero mi pierna sanganchao, sanganchao con el edredón. En ese momento he abierto los ojos y me ha dado un vuelco al corazón, me iba a estampar y mi mente todavía no sabía si estaba en un precipicio o a 30 cm del suelo. Cuando mi oído a reconocido la puñetera alarma del móvil, alguna de las lauras que vive en mi, ha tomado las riendas del asunto y ha volcado de nuevo mi cuerpo hacia el punto dónde había empezado a desentumecerme. Y de paso, claro está, me ha dicho tú estás tonta o qué?
Así que, gracias a esta desorientación, he llegado al trabajo prontito. Vamos que se puede decir que me he caído de la cama.
Me voy a por agua que después de esta chapa matutina, me he quedado sin saliva. Creo que sigo destilando alcohol del finde. Besos a todos y pillad energy (es que ayer vi fama), para la semana.
Así que, gracias a esta desorientación, he llegado al trabajo prontito. Vamos que se puede decir que me he caído de la cama.
Me voy a por agua que después de esta chapa matutina, me he quedado sin saliva. Creo que sigo destilando alcohol del finde. Besos a todos y pillad energy (es que ayer vi fama), para la semana.

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