Después de una semana santa de reflexión y recogimiento, me esperan unos días finos. Me tengo que cambiar de empresa esta semana por cojones, pq sino la que viene me veo cogiendo el metro aaaaaaaay... no sé si mi cuerpo lo aguantaría. Pero bueno, ayer lo pensaba y me acordaba de todos los goles que le metieron a mi sobrino y he decidido tomar ejemplo. El tio ha vuelto como si hubiese ganado el campeonato, feliz de la vida. Así que, si me tengo que pirar, pues me voy. Al mal tiempo buena cara.
Me he levantado con ese pensamiento. Es más, ayer preparé todas las cosas para empezar a estudiar. Vengo a tope. Pese a que esta mañana me ha saludado a oscuras. No había luz ni en mi casa, ni en mi portal, ni en mi calle. No he podido evitar pensar en el día de mierda que me esperaba. Y más, cuando justamente he salido por la puerta y ha vuelto la hijadeputa.
Pero he hecho como Cándido y he pensado que al menos me había tomado el café caliente y no me había quedado encerrada en el ascensor. Ese libro es la pera. Me lo voy a releer. Como dice Agustín, necesito filosofía para superar los días.
Me he levantado con ese pensamiento. Es más, ayer preparé todas las cosas para empezar a estudiar. Vengo a tope. Pese a que esta mañana me ha saludado a oscuras. No había luz ni en mi casa, ni en mi portal, ni en mi calle. No he podido evitar pensar en el día de mierda que me esperaba. Y más, cuando justamente he salido por la puerta y ha vuelto la hijadeputa.
Pero he hecho como Cándido y he pensado que al menos me había tomado el café caliente y no me había quedado encerrada en el ascensor. Ese libro es la pera. Me lo voy a releer. Como dice Agustín, necesito filosofía para superar los días.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home