lunes, octubre 29, 2007

Desgraciadas aquellas que hayan tenido que andar más de cien metros para ir al trabajo. Y no quiero decir nada, de las que tengan que haber subido escaleras, echado alguna carrerilla, cogido el metro, la renfe o el autobús, o quizá las tres cosas a la vez.
Tengo agujetas hasta en las manos. Ayer nos metimos una paliza. No estamos acostumbradas, fuimos unas bestias. Tengo la suerte de no tener un dolor localizado, sino, así, como todo más general. Me acosté a las diez de la noche, y sigo bostezando como boa constrictor a punto de atacar.
He de decir, que si ayer nos hubiese visto la Teresa, no hubiese dado crédito. Hijas de puta! Si corríais cual lagartijas en celo! En vuestra vida os he visto así! Control de pecho, pase, pase, pum, de arriba abajo sin descansar, entradas con plantilla, tirones de camiseta, vamos que estabais hechas unas fenómenos, artiiiiiiiiistas!
Nadie daba un duro por nosotras y nuestro futbito mañanero. Y ahora una vez al mes a darle al balón. La cosa es ser constante, de saber elegir el domingo, de juntarnos más, que con 8 nos ahogamos, y de al año que viene apuntarnos a una liguilla a darnos de hostias. Qué diver!!
Además que en cuanto me apunte a natación, supongo que ya se me quitará un poco la sensación de echar el bazo por la boca. Hay que coger fondillo hombre.
Bueno, que un placer hacer otra cosa más con vos. Sois las mejores! Os amo!!!