Ayer me encontraba mucho más positiva. Estos sentimientos refuerzan mi teoría que los martes son el peor día de la semana. Noto que los días son más cortos y que la jornada partida es un retraso que debería estar prohibido en algún estatuto que desconozco.
El finde pasado ha sido memorable. Y viendo los marrones que se me vienen encima este mes, me quiero cortar las venas o que me metan un tiro. Pero entre tanta tormenta indeseable, aparece una luz en la tempestad. Un faro que se llama Marrakech. A ver si pillamos los billetes ya que me va a dar un síncope. Es alucinante. No sé si quiero estar en el desierto eternamente. A lo mejor me encuentro allí a mi misma. Como el principito... a lo mejor me encuentro con él.
Y le despertaría, le pintaría un cordero, y le diría, 'buenos días'.
El finde pasado ha sido memorable. Y viendo los marrones que se me vienen encima este mes, me quiero cortar las venas o que me metan un tiro. Pero entre tanta tormenta indeseable, aparece una luz en la tempestad. Un faro que se llama Marrakech. A ver si pillamos los billetes ya que me va a dar un síncope. Es alucinante. No sé si quiero estar en el desierto eternamente. A lo mejor me encuentro allí a mi misma. Como el principito... a lo mejor me encuentro con él.
Y le despertaría, le pintaría un cordero, y le diría, 'buenos días'.

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