lunes, junio 25, 2007

Me duelen muchísimo las piernas. Las tengo como agarrotadas. Me pesan un montón. Cómo se llama esa crema para piernas cansadas? Voy a comprarla a kilos. Además de un colirio o algo. Me pica el lacrimal. Bueno es que el sábado se me rompió otra lentilla. Hoy voy a la óptica a ver que leches pasa. Estarán defectuosas supongo. Me harán caso? No tengo el ticket ni nada...
En fin, después de poner todas mis taras encima de la mesa, sacaré algunas conclusiones del fin de semana: Lo de ir a las Vegas y a Tokio es inminente. Si al año que viene, cualquier desconocido de poca monta me propone uno de estos dos viajes, pa allá voy. Preferiblemente Las Vegas, he de decir. Por cierto necesito alguien que tenga el libro de latín de segundo de bup. Broder, aquel cursillo de aprenderlo todo en una tarde, tuvo un buen resultado. Es lo que me ánima para abordarlo este verano. Ya de paso, os podíais pensar en apuntaros a japonés conmigo. Yo lo dejo caer. Y por último, una gran frase que escuché en una peli que vi ayer. Vamos, una filosofía de vida. Chica gordita y sanota, después de haberse metido dos platos de lentejas, pregunta si puede comer un poco de una tarta de queso espectacular. Una del grupo de compañeras arpías le dice que tenga cuidado porque su culo crecerá del tamaño de la tarta, le increpa, 'Sabes cuantas calorías tiene eso querida?'. Respuesta: 'Calorías? No sé... Lleva leche, huevo, harina, y frutas frescas... Yo no veo calorías.' Me encanta el sentido común. Y creo que esta frase lo tiene.