Llego demasiado pronto al trabajo. A falta de ganas, a falta de vida.
Ayer en la penumbra de la habitación cuando no podía conciliar el sueño, pensé en no venir. Me quería poner mala. A ratos me dolía el riñón y pensaba que me de un cólico, que me de un cólico. Luego creía que el estómago me iba a explotar. Hacía todo lo posible para vomitar. Una vez llegué a ir al servicio para meterme los dedos. El intento fue casi tan inútil como yo...
A la 1 y media, todas las autoagresiones habían fracasado. Pensé fríamente en la posibilidad de no venir, simple y llanamente, porque no me salía de los cojones. Que me encontraba mal, era un hecho. Pero que no se manifestara en yagas sangrantes, o en vómitos purulentos, no significaba nada.
Hay veces que te sientes mal y punto. Enfermo por dentro.
Creo que madrugar se aleja suficiente de la solución a una mala noche. Tendré que esperar.
Ayer en la penumbra de la habitación cuando no podía conciliar el sueño, pensé en no venir. Me quería poner mala. A ratos me dolía el riñón y pensaba que me de un cólico, que me de un cólico. Luego creía que el estómago me iba a explotar. Hacía todo lo posible para vomitar. Una vez llegué a ir al servicio para meterme los dedos. El intento fue casi tan inútil como yo...
A la 1 y media, todas las autoagresiones habían fracasado. Pensé fríamente en la posibilidad de no venir, simple y llanamente, porque no me salía de los cojones. Que me encontraba mal, era un hecho. Pero que no se manifestara en yagas sangrantes, o en vómitos purulentos, no significaba nada.
Hay veces que te sientes mal y punto. Enfermo por dentro.
Creo que madrugar se aleja suficiente de la solución a una mala noche. Tendré que esperar.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home