martes, noviembre 14, 2006

La revolución ha nacido en mi comunidad! Desde ahora me llamaran Laus Guevara! Os voy a contar lo que puede hacer un simple lápiz en las manos adecuadas.
Resulta que en mi casa no se puede ver la sexta. En el hogar de un teleadicto, esto puede crear un trauma de por vida. Cuando se han decidido a ponerla, resulta que hay que pagar por llevar una toma a la puerta. Sí, sí, sí, ellos cogen, te llevan tu antenita hasta encima de la puerta, y te dicen, quieres antena, pues paga. Lo de llevarla por la escalera en vez de por su sitio original, como dice el gran Ende, es otra historia. Cuestión de falta no ya de inteligencia, sino de sentido común.
Defiendo que la televisión es un vicio sin gasto ni para el organismo, ni para la mente, por qué lo tiene que ser para mi bolsillo? Me parecía que mi comunidad me estaba robando, y así se lo comuniqué. El viernes por la noche saqué mi maravilloso portaminas berlinés de grafito a relucir. La hoja que anunciaba el cambio de antena, cambiaría para siempre con una simple palabra: LADRONES. Fels intentó evitarlo, pero sólo empeoró mi caligrafía.
Al día siguiente, la palabra sangrante estaba tachada por una vulgar tinta de bolígrafo azul. Los de mi comunidad viven tan aislados en su escalera, que no conocen el uso de la goma de borrar. Menos mal que el domingo sacaron una nueva copia de la hoja. Pero para entonces, ya era demasiado tarde... la revolución Laus había comenzado.
Fels se encontró a la presidenta y le contó toda indignada que le habían llamado ladrona. Con razón, japuta! Ayer había una reunión clandestina. Sólo baja la junta de gobierno, y los espontáneos. Fels dice que pasaba por ahí... siempre dice lo mismo. Yo creo que le avisan. Le preguntó a mi vecino de puerta, que hoy cuanto había que acoquinar. Y el Vicente, con su boina y su bastón le susurró: 'Noooo, que al final es gratis!' Entonces las trompetas sonaron, dos tios buenorros vinieron a mi hogar y me sacaron en volandas. Toda la comunidad gritaba, te adoraaaaamos laaaaus!! Cayó confeti del techo, hubo champán para todos, y fiesta hasta el amanecer!... Esto es mentira, pero es que tenía que meter una nota de ficción.
Lo importante, es que ha surgido una luchadora, una revolucionaria, y no de las de boquilla. Hechos, coño! Políticos del país, aprended!!