Confieso, que ayer tuve dos momentos en el día en los que estuve a punto de llorar y no lo hice. El primero fue cuando le pregunté a mi secre por su hermano. Hombre de 45, al borde de la muerte. Aclaremos que lo que casi arranca mi llanto, fue el 'gracias' que me dio una mujer con una medio sonrisa que te partía el alma.
El siguiente momento fue con mi amiga G. Una chica dulce, bonita, embarazadísima de 6 meses... no sabía como consolarla. La están dando pasaporte. Ya no lleva sus proyectos, no sabe si la van a renovar, y encima la tratan con sarcasmos del tipo, 'no se puede ser tan egoísta G, tendrás que cuidar de tu hijo no?'. Lo están haciendo de una manera que va a ser imposible pillarles. Me parece tan injusto.
Qué puñetas le puedes decir a alguien que se encuentra en uno de esos dos estados? Odio no poder hacer nada. La impotencia me llena de tanta rabia... Me siento inútil. Supongo que por eso no lloré. Mis lágrimas no iban a servir para nada.
El silencio y un abrazo es lo que las pude dar... en cierto modo, las di todo lo que tenía.
El siguiente momento fue con mi amiga G. Una chica dulce, bonita, embarazadísima de 6 meses... no sabía como consolarla. La están dando pasaporte. Ya no lleva sus proyectos, no sabe si la van a renovar, y encima la tratan con sarcasmos del tipo, 'no se puede ser tan egoísta G, tendrás que cuidar de tu hijo no?'. Lo están haciendo de una manera que va a ser imposible pillarles. Me parece tan injusto.
Qué puñetas le puedes decir a alguien que se encuentra en uno de esos dos estados? Odio no poder hacer nada. La impotencia me llena de tanta rabia... Me siento inútil. Supongo que por eso no lloré. Mis lágrimas no iban a servir para nada.
El silencio y un abrazo es lo que las pude dar... en cierto modo, las di todo lo que tenía.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home