lunes, noviembre 27, 2006

Adelantándome a un sufrimiento innecesario, me he despertado de buen humor. No importa que sea lunes, que haga frío, o que no haya café en la máquina. Pienso en mi clase de lingüística, en comer sano y en leer, (Dios! Quién me ha poseído?).
Hoy he retomado la lectura de 'Brooklyn Follies'. Me prometí que cuando terminase los exámenes de Septiembre lo acabaría. Antes leía mucho más. Los trayectos se me hacían más amenos con un buen tocho en la mano. Me acuerdo cuando me paseaba con el señor de los anillos de aquí para allá. Acabé de elfos y de enanos... Yo siempre he sido de clásicos. A poder ser a escritores españoles. Autores consagrados, a los que iba conociendo poco a poco. Recuerdo haberme leído la trilogía del Árbol de la ciencia de Baroja. O cuando me dio con Cela. La verdad es que me sorprendió que un señor que nació enfadado, pueda haber escrito historias tan maravillosas. Tuve una época en la que leía teatro, y otra que me dio con los premios Nadal.
Hace un par de años, me tuve que tragar toda la literatura medieval, con la que casi me da un pasmo. Este año toca Renaciemiento y Barroco. Quiero empezar de nuevo, con el vicio. Pero esta vez para no dejarlo. Seguir empapándome de personajes, de historias, de versos... La poesía, mi pasión oculta. Cierro el email con los últimos versos aprendidos:

'Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.'
San Juan de la Cruz.

2 Comments:

Blogger Javi Polo said...

¡Paul Auster! Me gusta mucho, muchísimo, pero desde hace un tiempo pienso que todos sus libros cuentan exactamente la misma historia... claro que la cuenta bien y por eso no me importa demasiado :)

10:30 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Veo futuro en ese proyecto de biblioteca con una persona así de apasionada por la lectura...
Saludos Laus,

11:58 a. m.  

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