martes, octubre 10, 2006

Ayer embarqué en el maravilloso mundo de la lingüística. Con un profesor un tanto fuera de lo común, respecto a lo que estoy acostumbrada en la UNED. Llegué a las 7 y cuarto, y ya había comenzado! Increíble, pero para colmo, se alargó en sus labores hasta cerca de las 9 y veinte. Yo pensaba que aquel hombre estaba poseído. Filosofeaba más sobre la historia de la lingüística, que sobre la asignatura en sí. A primera vista, no parece que sea muy difícil, pero cuando vuelves a ser estudiante con una cierta edad, sabes que no te puedes fiar ni de tu padre.
Sobre mi otra asignatura estrella, sólo diré que podría arruinar la vida a cualquiera. La literatura del renacimiento y el barroco, no tienen precio. Pero tres tomacos cerca de los 40 euros, se acercan bastante al valor del legado de nuestros antepasados. El coste es prohibitivo, si le añadimos los doce libros que me tengo que leer y comentar...
Me quedo con una frase de mi profe el loco. Lo de ser homo sapiens, nos viene grande. Lo que somos es loquens, hablamos, y hablamos, porque lo de pensar, nos sale caro.