martes, junio 20, 2006

Tengo tanto sueño, que creo que por mucho que abra los ojos, no voy a dejar de dormir. Ayer a las 2 teníamos una juerga en mi casa que no era normal. Me levanto para cerrar la ventana, porque había tormenta, y aparece mi madre en la habitación. Mi padre estaba en el salón, y allí nos juntamos los tres. Me empezaron a contar que casi se bajan a pegar a no sé qué de un camión... bueno que no me enteré de nada. Ahora lo pienso y la verdad es que ni sé si lo soñé.
En definitiva, que estoy tan cansada, y tengo tantas cosas que hacer, que el tan y el tantas se me quedan muy cortos. Espero espabilarme, de aquí a un rato. Tal vez, si recuerdo los pistachos de ayer o los tejados de lavapiés... no tiene sentido. Necesito una cama y pasar de ser bohemia.