viernes, junio 30, 2006

Sin gafas, el mundo es más tranquilo. Los bordes, las definiciones, esos detalles que hacen tanto daño, están difuminados.
Sin gafas, el café es más claro. Parece que han utilizado posos gastados. Hay personas que son como el café, sólo sirven para un hervor.
Sin gafas, no se oye nada. Los gritos no se entienden mejor que los susurros.
Sin gafas, me pierdo en el camino. No importa, conozco a muchos que me ayudarán a llegar.
Sin gafas, olvido que es viernes. Esto... esto simplemente es mentira.