viernes, junio 02, 2006

Hará como un par de días, me sorprendí de una chica que vi por la calle. Fue de estas veces que te estás mirando los pies, y subes la cabeza esperando encontrar una mirada. Me quedé asombrada cuando observé una sonrisa.
No iba ni escuchando la radio, ni hablando por el móvil, ni había visto a nadie en la acera de enfrente. Simplemente estaría pensando en algo o en alguien, que en aquel instante, desató su alegría. No sé porqué, me supo a sonrisa correspondida, a de recién enamorado.
Ayer me encontré esa sonrisa en un par de ocasiones, con personas diferentes. Ellos no se dieron ni cuenta. Uno la intentó disimular, y la otra no era consciente de que sus labios la delataban.
Supongo que tanto a la chica de la calle, como a mis dos amigos, los pillé en un momento íntimo. En ese tiempo que parece eterno, cuando luchas contigo mismo, en no querer, y tu cuerpo te obliga a ello.
Quizá me las esté dando de lista, pero creo que lo están haciendo bien. Disfrutan de la situación que estan viviendo. De vez en cuando el corazón da toquecitos, que asustan y les hacen pensar porqué sonríen cuando van solos por la calle. Que no os entre temor... que yo sepa, reírse es bueno... incluso de uno de mismo.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me gusta mucho como escribes y lo que dices. Seguire leyendote en la esperanza de conocerte algun dia. Seguimos en contacto. ACHM

1:39 p. m.  

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