martes, mayo 16, 2006

No entiendo por qué estoy aquí. Recuerdo cuando odiaba los lunes. Aquí los martes son de película de terror. Esta gente tiene un gepeto terrible. Hablan raro, como con gruñidos. No paran de beber un líquido marrón que te deja el estómago echo polvo. Lo toman para despertarse. Me guardo lo que me despierta a mi. Parece que no conocen el zumo de cebada, con lo que revitaliza a media mañana.
Echo de menos mi galaxia, sus bares estelares, y sobre todo esa compañía alienígena. Quiero volver a casa y la puta nave sin arrancar.
Recibo un mail. Son palabras familiares, en mi idioma. Ya no estoy sola. Hay alguien que sabe que estoy en este planeta de locos... hay alguien que me ha dado los buenos días.
Gracias, ahora sé que algún día me iré de aquí.