Ayer fue el cumple de Agustín. Hombre tierno y agrio, sarcástico y entrañable, lleno de una chulería innata de su acento madrileño. Manos fuertes y robustas. Dedos enormes que abrazaban el volante como si fuera su hijo. Media cara y un brazo más moreno, más curtido.
68 pencos que calza el tom jones. Y ayer voy yo, y le regalo unas bermudas. Eran monísimas, de lino, color safari, y lo mejor de todo es que se las ha probó! Vosotros sabéis la cantidad de veces que le hemos dicho a mi padre, ponte unos pantalones cortos para conduciiiiiiiir... que pasas muuuchaaaas hooooraaas... queee viieneeees toooo suuudaaaooo... y él se negaba. Lo bueno es que ayer me confesó por qué. Atentos, porque vais a querer que os adopte: Entre puchero y puchero, con esa voz de ogro afinada por los gorgoritos que le hacían las lágrimas, me dice 'eeeesss qquuue teeengo laaas piiiieeerrnaaaas tooorciiidaaaas'.
Os podéis imaginar la carcajada que di! El trauma de mi progenitor al desnudo! Yo creía que llegaba una edad en la que todo te sudaba bastante, pero va a ser que no. Cuando se puso los pantacas, le abracé y le dije, tienes unas piernecitas preciosas. Mi padre forzó una sonrisa, y me dijo, este verano tendrás que venir a la playa para verme con ellas.
Me apetece verle pasear con las manos en la espalda y sus piernas torcidas. Qué hombre tan tierno, tan agrio, tan sarcástico, tan entrañable... tan padre.
68 pencos que calza el tom jones. Y ayer voy yo, y le regalo unas bermudas. Eran monísimas, de lino, color safari, y lo mejor de todo es que se las ha probó! Vosotros sabéis la cantidad de veces que le hemos dicho a mi padre, ponte unos pantalones cortos para conduciiiiiiiir... que pasas muuuchaaaas hooooraaas... queee viieneeees toooo suuudaaaooo... y él se negaba. Lo bueno es que ayer me confesó por qué. Atentos, porque vais a querer que os adopte: Entre puchero y puchero, con esa voz de ogro afinada por los gorgoritos que le hacían las lágrimas, me dice 'eeeesss qquuue teeengo laaas piiiieeerrnaaaas tooorciiidaaaas'.
Os podéis imaginar la carcajada que di! El trauma de mi progenitor al desnudo! Yo creía que llegaba una edad en la que todo te sudaba bastante, pero va a ser que no. Cuando se puso los pantacas, le abracé y le dije, tienes unas piernecitas preciosas. Mi padre forzó una sonrisa, y me dijo, este verano tendrás que venir a la playa para verme con ellas.
Me apetece verle pasear con las manos en la espalda y sus piernas torcidas. Qué hombre tan tierno, tan agrio, tan sarcástico, tan entrañable... tan padre.

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