miércoles, diciembre 20, 2006

Llevo días de mal humor. Días enteros con su mala leche matinal, vespertina y nocturna. Parece que se ha encerrado en mí el enanito gruñón. Discuto con todo el mundo. Yo entiendo que haya personas que vivan eternamente enfadadas, que siempre tengan un mal día, que hagan de su puñetera vida un drama para que los demás se compadezcan de él... lo entiendo. Comprendo que tenga amigos jodidos, tristes, que pasen por malas rachas... lo comprendo.
Pero lo que no capto, lo que no llego a pillar, es porque el mal humor es contagioso. Me considero una persona alegre, optimista de espíritu, o al menos esos es lo que pretendo aparentar. Guardo mi agriedad en pequeñas dosis, muy concentradas que suelto de vez en cuando. Queda tosco decirlo, pero es como un pedo espía. Nadie se da cuenta, puede pasar desapercibido, pero como lo huelas, estás acabado. Pues lo mismo pasa con mis borderías. Están ahí, en el aire, flotando, esperando que alguien las pille por banda para atacar... las agriedades ninja!
No es normal este estado en mí, estando tan cerca las navidades. Me noto rara. Pero si yo adoro estas fechas de consumismo, derroche de luz, y niños locos gritando como fieras! Es que me encantan! Quedar con la gente, comer bombones, cantar villancicos... y por qué me siento el grinch? Por qué sólo quiero cagarme en la puta madre de alguien? Así al azar...
Menos mal que parece que algún conjuro navideño me ha rozado. Ayer recibí a tres fantamas de la navidad del pasado. Por la mañana me escribió un sms el jefe de proyecto más enternecedor del mundo, Miguel Ángel, alias 'Devuélveme la vida'. Me había visto en el semáforo, pero no podía parar. Mapfre fue grande gracias a él. Luego cuando fui a las rozas a por la cesta, me encontré a Diego. Un apañero de Asisa que es de Navaluega city. Un tipo supersencillo, que en cuanto me piré de dmr, me dijo que vio la luz, y él hizo lo propio. Majo de verdad. Por la tarde noche, una conversación menssengera, fue la que me activo algo dentro. Me dije, leñe, la navidad está me está rozando, ya era hora. Mi compañera Charo. Dios!! Mi amiga de facultad, mi alma gemela, mi teclado (yo era el ratón), cuántas risas, cuánto tiempo ganado, me tocó la fibra. Hacía lo menos un año que no sabía nada de ella. Ojalá la hubiese podido dar un abrazo.
Así que supongo, que mi sentimiento navideño, está ahí. A ver si hoy recibo a mis fantasmas de presente... y Deivi, deja de enfadarse como una mona y pagarlo conmigo, Félix deja de esconderme las cosas y de darme mañanas de horror, y con un poco de suerte, a ver si mi usuaria me dice algo agradable... puf... creo que será más factible para los fantasmas del futuro. En fin, vaya chapa! No os preocupéis que lo que no dejo para mañana es daros los buenos días. Besos!

3 Comments:

Blogger Javi Polo said...

No me digas que curraste en DMR en el proyecto ese de Mapfre Seguros... ¡aún se habla de ese proyecto en la oficina como uno de los grandes "proyectos marrón" de la empresa¡

11:04 a. m.  
Blogger Laus said...

Jajajaja! El mismo!
No sabía que se había hecho tan famoso!
Taxis todos los días para volver a casa, sabados currando hasta las mil... lo que más valía de ese proyecto era la gente. Todo lo que te pueda contar parecería horrible, pero yo tengo muy buen recuerdo de esa época. Fueron mis primeros compañeros de trabajo, y los recuerdo con mucho cariño.
Tú eres de dmr?

12:44 p. m.  
Blogger Javi Polo said...

Sí, bueno... ahora se cambiaron el nombre y se llaman everis, pero es exactamente lo mismo. Nueve mesecitos ahí llevo ya...

9:30 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home