Hoy me he lavado la cara en otro baño que no era el mío. He girado la cabeza y no estabas. Cuando he echado a andar, no había vuelta atrás. Vengo al trabajo triste. Las ganas se han quedado durmiendo.
Me siento como mis zapatos, viejos y sucios. Pero aún, no quiero comprarme otros. Son muy cómodos. Siempre elijo los que no tienen tacón y los voy hacinando. Se parecen a tus quejas, a tus manías, siempre las mismas... y siempre acaban amontonadas.
Y aunque digan que lo mejor para mí es un poco de tacón, y aunque digas coloca tus cosas... sólo soy pequeña y desordenada. Pero lo más importante, es que te quiero.
Me siento como mis zapatos, viejos y sucios. Pero aún, no quiero comprarme otros. Son muy cómodos. Siempre elijo los que no tienen tacón y los voy hacinando. Se parecen a tus quejas, a tus manías, siempre las mismas... y siempre acaban amontonadas.
Y aunque digan que lo mejor para mí es un poco de tacón, y aunque digas coloca tus cosas... sólo soy pequeña y desordenada. Pero lo más importante, es que te quiero.

1 Comments:
Pura Laus.
Saludos desde la vuelta de la esquina
Publicar un comentario
<< Home