jueves, diciembre 07, 2006

He contado 5 personas en la oficina. De mi boca va a empezar a salir vaho en cualquier momento. Tenemos 18 grados. Ningún jefe a la vista. Intentamos llamar a seguridad para que suban la temperatura. Los teléfonos no funcionan. Yo personalmente, me estoy empezando a poner nerviosa.
En mi mesa somos 3. Decía Deivi que jugar al ajedrez podría ser un canteo. Marcos se curró la pocha web. Voy a terminar de hacer unas cosas y vamos a echarnos una timba de infarto.
Hay que intentar hacer la vida más alegre al currante de puente. Cuando piensas, todos los capullos que suelen estar a tu alrededor, están en su cama calentitos... es bastante desolador. Por eso desde aquí, hago una recomendación a todos esos pobres trabajadores que están en sus oficinas solos y tristes: Colegas, el año que viene hay que repartirse mejor los puentes.

1 Comments:

Blogger Javi Polo said...

Mira nosotros: ayer (festivo) un grupo de pringaos nos tocó trabajar, con el resultado de que estuvimos desayunando hasta las diez y media, hicimos una sobremesa de dos horas... total, que te quedas para currar el puente y encima no trabajas!

11:09 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home